lundi 5 juillet 2010

Alaska

Dos días completos de crucero por el Inside Pasage, muy bien instalados como podeis ver. Siempre rodeados de glaciares, tanto Christelle como yo no podíamos creer lo que estábamos viendo, emocionante.
Después de dos días de caminata por la nieve, llegamos al campo de hielo cerca de Seward. Plantamos la tienda y pasamos la noche (día en estas latitudes y época), fue como dormir encima de las nubes.

Ici, nous faisons un tour en bateau au large de la péninsule de Kenai. Cette balade si spectaculaire restera un moment mémorable de notre voyage. L'embarcation évolue autour d'iles sauvages, des pics rocheux recouverts et entourés de nuées d'oiseaux marins: des cormorans, des macareux... Notre guide hurle dans son micro à la manière d'un commentateur sportif : "A votre gauche des baleines !" "Admirez les loutres de mer, avec en toile de fond l'impressionnant glacier qui déverse des blocs dans la mer." "Houu ! Des orques viennent de sauter à votre droite." Ainsi, le bateau n'a cessé de tanguer en fonction de l'agglutination des passagers d'un coté ou de l'autre. A la fin de la journée, on était tous épuisés mais heureux !

DENALI PARK : Pasamos cinco días de montañismo salvaje en las laderas del McKinley, vimos 8 osos pardos en total. Una mañana al salir de la tienda vimos tres osos al otro lado del río en que dormimos, estaban muy entretenidos en devorar la hierba, manos mal. Pero lo mas impresionante fue ver una migracion de caribues delante de nuestros ojos, inolvidable. Otro de los días vimos como dos personas nos perseguían de lejos y desde hacia rato, al final nos alcanzaron, eran guardias forestales, nos dijeron que teníamos que abandonar ese valle inmediatamente pues se encontraba un oso pardo agresivo que el día anterior había atacado a un turista belga, rompiéndole la tienda mientras el dormía, imaginaros, ese día la piel de gallina no era del frío. Aquí no existen puentes para pasar los ríos, tampoco hay caminos, ni una sola indicación ni panel, solo pudimos conseguir un mapa que parecía una postal. Cada vez que pasábamos los ríos nos teníamos que desnudar y pasar sin saber el nivel del agua, normalmente no pasaba de la cintura, una de las veces Christelle casi se la lleva la corriente, la suerte estuvo de nuestra parte una vez mas.

Le mont McKinley 6198m